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#EF05 | ENTREVISTA A GUSTAVO MACHÍN - EXTRAÑOS EN UN TREN

Conversamos con Gustavo Machín, embajador de Cuba, sobre Donald Trump, la ONU y el Bloqueo. También sobre la visita de Felipe VI y las elecciones que elegirán al Jefe de Estado Cuba y el relevo de Raúl Castro, hablamos del papel del legado de Fidel, de huracanes y solidaridades pero, sobre todo, de fraternidad entre nuestros pueblos.

Carlos Glez. Penalva [@cgpenalva]: Muchas gracias por concedernos la entrevista a Estación Finlandia con una agenda que sabemos que es apretada. Hoy estaba presentado una exposición en homenaje al aniversario del asesinato del Che, pero a su vez es inevitable vincular el aniversario de la muerte del che con el aniversario, aquí se diría cabudaño, con el año fallecimiento del comandante el jefe Fidel Castro, que se celebraba el sábado. Tras la conmoción por la muerte del líder histórico de la Revolución, recuerdo que a los pocos días se estrenaba un documental que durante cincuenta años se iba a grabar y en una escena le preguntaba al taxista que la ciudad estaba muy vacía. Esa conmoción quedaba rota cuando a los pocos días un montón de gente de todas las generaciones fue con el carné de identidad a hacer un acto de reafirmación del concepto de Revolución de Fidel. ¿Cuál es el legado político e intelectual que deja Fidel Castro en todas las generaciones?

Gustavo Machín [@GustavoMachinG ]: Tienes razón, para nosotros los cubanos la muerte de Fidel fue una gran conmoción. Fue una ciudad que se apagó durante muchos días. Pero creo que no debemos llorar la muerte, sino honrar el legado, qué fue lo que hizo. Por qué Fidel Castro llegó a ser la figura que fue y seguir el legado del que fue el líder de la Revolución Cubana, esa revolución que inspiró a los cubanos y ha inspirado a mucha gente alrededor del mundo y que confirmó que un futuro mejor es posible. Que el ser humano puede construir una obra que en última instancia persiga el bienestar del ser humano, donde a todos nos tratemos por igual, todos luchemos juntos y tratemos de avanzar juntos. Realmente ese es el legado de Fidel, el legado de un país que venera su independencia y su soberanía, un pueblo y un país orgulloso de lo que ha construido y de lo que está construyendo. Es el legado de que debemos continuar haciendo lo que estábamos haciendo y el legado de hacer mejor lo que estábamos haciendo. Como toda obra humana no está exento de traspiés o de errores, pero por eso nosotros los cubanos, siguiendo el legado de Fidel, que dijo que Revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado, y no es destruir lo que hemos construido, sino hacerlo mejor. Es un proceso en el que nosotros estamos enfrascados. Aún en vida Fidel Castro, cuando ya no era presidente sino que era el indiscutible líder de nuestra revolución, que continuará siéndolo, es un papel que nadie puede disputar. Pero es un legado que nos está llevando a lo que estamos haciendo, perfeccionar, hacernos más eficientes, mejorar las cosas, hacer las cosas mejor que las estábamos haciendo, no continuar haciendo aquello que demostró que no era la mejor forma de hacerlo y sobre todo persiguiendo hacer nuestro sistema, nuestro socialismo, próspero, que realmente beneficie al ser humano y que en última instancia persiga y logre el bienestar de todos los cubanos. Ese es nuestro reto, de mi generación y de la generación que me sigue, continuar haciendo lo que estábamos haciendo pero haciéndolo mejor.

En coincidencia con el año del fallecimiento de Fidel el domingo se iniciaban las elecciones generales en Cuba, para elegir delegados, lo que aquí llamamos concejales, a las asambleas municipales del poder popular. El proceso culminaría el 24 de febrero de 2018, con la toma de posesión de los diputados de la asamblea del poder popular y en su seno la elección del presidente del gobierno. Todo parece indicar, por las propias declaraciones de Raúl y las enmiendas de limitación de mandatos en el último congreso del Partido Comunista Cubano…

…Las enmiendas no se han hecho en la constitución pero hay una expresión política de lo que se quiere hacer…

…Todo parece indicar que Raúl no continúe inmerso en las labores de dirección del gobierno, en el día a día de las tareas gubernamentales, y que por eso dé paso a nuevas generaciones, las generaciones históricas de la revolución, de paso a nuevas generaciones a funciones de gobierno. ¿Qué prioridades y qué retos tiene esa nueva generación que se incorpora a las asambleas municipales del poder popular y a las nuevas responsabilidades del gobierno? ¿Cuál cree que son esas prioridades y retos para la proyección del socialismo del futuro?

Cuba, nosotros los cubanos, tenemos la ventaja que no existe contradicción entre generaciones. Conviven, y no es coexistir, sino que trabajan en conjunto las viejas, las medias y las nuevas generaciones. No podemos decir que hay un enfrentamiento de generaciones en Cuba, por tanto hay una confluencia de todas las generaciones que han sido capaces de trabajar en el día a día del país. Por eso, lo primero, tenemos elecciones, expresión de nuestra democracia, tenemos elecciones a varios niveles, toca en este las llamadas elecciones generales donde se eligen los representantes de los municipios, los provinciales y la asamblea nacional. Como cada vez que hay una elección general, se eligen nuevos diputados, algunos se reeligen, otros no se reeligen, y se debe elegir un nuevo gobierno, sea con las mismas figuras o con nuevas figuras. En Cuba siempre hay una renovación generacional de nuestros parlamentos, a nivel municipal, provincial… en Cuba existen dos principios básicos, el primero es la continuidad, pero basada en un consenso social. Es un país que se mueve dentro de un gran consenso social, donde todos los individuos expresan su parecer, sus opiniones, sus aspiraciones, y en esos consensos es en que Cuba se ha movido y tiene que continuar moviéndose. ¿Cuál es el reto del nuevo parlamento? Porque no necesariamente tenemos que hablar de una nueva generación que va a tomarlo, dentro de ese trabajo conjunto de esas generaciones habrá un nuevo parlamento. Y ese nuevo parlamento debe darle continuidad a la obra que estamos haciendo. No va a haber ni tiene que haber un rompimiento, no quiere decir empezar de nuevo, no quiere decir que vamos a hacer las cosas diferentes. Nosotros estamos actualizando nuestro modelo desde 2010, no es algo que va a ocurrir de repente. Proceso de actualización que fue ampliamente debatido, no creo que haya un proyecto social que haya sido sometido a una discusión popular tan amplia como lo ha sido el proceso de actualización del modelo económico y social cubano. Se mueve a través de esos consensos. El nuevo parlamento, el nuevo consejo de estado o el nuevo presidente lo que tiene es que continuar es esa obra. Toda obra humana puede ser perfeccionada, mejorada, porque en la búsqueda de la verdad vamos avanzando y vamos viendo nuevos contextos, nuevas situaciones, nuevas cosas, pero hay un gran consenso hacia la continuidad en Cuba, la esencia de nuestra revolución no va a cambiar, la esencia de lo que los cubanos queremos tampoco va a cambiar y seguiremos y pretendemos continuar haciéndolo mejor.

Hablaba de nuevas situaciones. No sé si lo que le voy a preguntar ahora puede ser considerado una nueva situación, pero tiene elementos nuevos. El pasado 8 de noviembre el gobierno de Donald Trump anunció otra vez la ampliación de restricciones para ciudadanos norteamericanos interesados en hacer negocios con Cuba, viajar por turismo, de reencuentro familiar, por la cual suprimía de forma unilateral la mayoría de los avances alcanzados durante el mandato de Barack Obama. La pregunta sería, ¿Trump se estaría conformando en la política respecto a Cuba en un nuevo Bush? ¿Cree que se producirá un refortalecimiento del bloqueo y de las agresiones contra el pueblo cubano, y contra las tareas del gobierno resultante y al Asamblea del Poder Popular resultante de este proceso electoral?

Con Donald Trump hubo un retroceso en las relaciones bilaterales. Eso es indudable. Ha adoptado medidas que recrudecen el bloqueo contra Cuba y además hay un incremento en la retórica anticubana. Algunos dicen que está utilizando un lenguaje y una retórica que caracterizó los tiempos de la guerra fría. Lo importante es que los dos últimos años de la elección hubo avances en la relación bilateral. Los dos países demostramos que es posible tener una relación diferente, a pesar de nuestras diferencias. Nuestras diferencias persistirán, nadie es igual a nadie. Nosotros los cubanos estamos muy convencidos de lo que estamos haciendo, de lo que pensamos, de la forma de hacer las cosas, y eso puede implicar que tengamos diferencias, diferencias de enfoques, de filosofías, pero eso no quiere decir que tengamos una relación normal, lo que nosotros queremos decir una relación civilizada. Los dos últimos años lo demostraron. Esa relación civilizada, que nosotros definimos como no centrar nuestros vínculos en lo que nos pueda hacer distintos o lo que nos puede diferenciar, sino tratar de buscar una relación que beneficie a ambos países y pueblos, y que merecen ambos países y pueblos. Demostramos que es posible. Esa es una opinión que está siendo enraizada en la sociedad estadounidense, hay una mayoría de los sectores de esa sociedad que propugnan y están de acuerdo en que se levante el bloqueo porque es una política obsoleta e inhumana, que están de acuerdo en que Cuba y EEUU merecen una mejor relación, una relación lo más normal posible, insisto, dentro de las diferencias que podamos tener. Depende del señor Trump, no depende de nosotros. Cuba siempre seguirá defendiendo su independencia, seguirá defendiendo su soberanía, seguirá defendiendo su modelo, seguirá defendiendo su obra, le guste o no le guste al señor Trump. Y si el señor Trump opta por un curso confrontacional, esa será su decisión que no tiene nada que ver con nosotros, mientras tanto nosotros seguiremos haciendo lo que nosotros hacemos.

Cualquiera pensaría que mientras en Cuba se dirigen a un nuevo futuro que mantenga el elemento nuclear de las conquistas de la Revolución, pero que a su vez incorpore las necesidades de las nuevas generaciones en el camino de las reformas a las que antes usted hacía referencia, debatidas entre 2010 y principios de 2011, ¿EEUU habría caído en mandos, si me permite la alegoría, de la generación histórica de los terroristas? Por confrontación a la generación histórica de la Revolución, también hay una generación histórica en EEUU en la confrontación desde el año 59, en los atentados terroristas contra la figura de Fidel, hasta entrados en los noventa con bombas en los hoteles. Sin embargo, frente a esa política obsoleta procedente de la Guerra Fría, que confronta con la realidad internacional por la cual, mayoritariamente, salvo EEUU e Israel, el conjunto de países de las Naciones Unidas se posicionan mayoritariamente contra el Bloqueo y por el fin del bloqueo, ¿cómo un país como cuba puede progresar en su modelo de democracia y soberanía, parafraseando a Fidel, con la daga imperial en el cuello?

El bloqueo es una política inhumana. Afecta al pueblo cubano. El 73% de los cubanos han vivido bajo un bloqueo. Por esa misma razón una prioridad para Cuba es el levantamiento del bloqueo, que nos daña y nos afecta y constituye el principal obstáculo para el desarrollo de Cuba. Es reconocida mundialmente como una política obsoleta que tiene que ser cambiada. En Naciones Unidas la comunidad internacional mayoritariamente se vota una resolución en la que se llama a EEUU a levantar el bloqueo contra Cuba. Hemos vivido con el bloqueo 55 años, y no por ello Cuba ha continuado su camino. Aún con el bloqueo Cuba muestra logros y avances que pueden ser un quimera para muchos países del tercer mundo, y no olvidemos que nosotros somos parte de ese mundo en desarrollo. Los índices humanos de Cuba… Cuba ocupa el lugar 44 en el mundo en el índice de desarrollo humano, y es un país que ha logrado esas cosas aún con el bloqueo de USA. Si continúan con esa política nos van a hacer daño y nos van a hacer la tarea más difícil, pero no por ello vamos a renunciar. Eso lo primero. Y lo segundo es que Cuba tiene relaciones con el resto del mundo, y si el gobierno de los EEUU actual opta por aislarse de Cuba es su problema, Cuba continuará ampliando sus relaciones con el resto del mundo. Su relaciones políticas, diplomáticas, económicas, de cooperación, con el resto del mundo. El bloqueo tiene efectos extraterritoriales, afecta a nuestros vínculos con otros países del mundo, les están aplicando la ley estadounidense a terceros países, pero aún así, nosotros los cubanos tenemos un espíritu: que nunca perdemos la ilusión, y sin perder la ilusión continuaremos construyendo nuestra revolución, que además no es un proyecto acabado, no es un producto acabado, es un proyecto en constante renovación. Ahí viene entonces el legado de Fidel, Revolución es cambiar todo aquello tenga que ser cambiado y eso es en esencia la Revolución cubana. Es un proyecto que se renueva, con la convergencia de todas las generaciones, y las nuevas recogerán la bandera de las viejas, y las que vengan seguirán igual.

Usted acaba de incorporarse como embajador de Cuba en España. Cuba es país muy importante en la política exterior española, no solo por los estrechos lazos históricos y culturales que nos unen, que son más bien de fraternidad, que lazos históricos que nos pueden unir a muchos países de América Latina, pero hay una particularidad con Cuba. Pero además por el papel que supone Cuba en las relaciones económicas de nuestro país, y no solo me refiero al turismo, que es la imagen que la gente conoce a través de los medios de comunicación. Prueba de ello es que el Ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, anunciaba la visita del ciudadano Felipe de Borbón, a la postre monarca de España…

…Jefe de Estado…

…¿Cree que esta visita de Felipe de Borbón puede favorecer o impulsar las relaciones económicas entre nuestros países y sirva para ayudar a socavar el impacto del bloqueo norteamericano?

Es cierto que Cuba extendió una invitación al jefe de estado y al jefe de gobierno en consonancia con el estado de nuestras relaciones bilaterales. Estoy de acuerdo contigo en que los vínculos entre Cuba y España transcienden la política, tenemos estrechos vínculos históricos, culturales, económicos, de costumbres, familiares, es algo que podemos decir que está en la información genética de los cubanos. Y también Cuba es un país que despierta emociones aquí en España, a veces encontradas, pero estamos hablando de emociones. Para nosotros los cubanos España nos es más cercana de los miles de kilómetros que nos separan geográficamente, somos dos países cercanos. Nosotros daremos la bienvenida, si esa visita se concreta, por supuesto el pueblo cubano dará la bienvenida como acostumbra a hacer a todos aquellos que nos visitan en común sentido de amistad, de respeto y de igualdad. Estamos en un buen momento de las relaciones bilaterales. Cuba está actualizando su modelo y Cuba no niega, por el contrario, que España pueda jugar un papel en este proceso nuestro de actualización. España es hoy por hoy el tercer socio comercial de Cuba, es el primer socio comercial de la Unión Europea, es uno de los principales inversores. Por tanto desde el punto de vista económica y comercial hay una potencialidad tremenda que creo que podemos aprovechar. Pero no reduciría las relaciones entre Cuba y España al ámbito económico y comercial, pienso que hay una potencialidad muy grande para le intercambio cultural, para el intercambio deportivo, para el intercambio en cualquiera de las variedades que puedan existir entre dos países que gozan de una buena relación. Por supuesta la visita de altos dignatarios de ambos países le brindan un sello distintivo a las relaciones bilaterales, por tanto pensamos que por el nivel de las relaciones que tenemos actualmente son visitas que son productivas, que ayudan a consolidar nuestras relaciones.

Entrando en la recta final, comentaba usted que nuestros pueblos tienen una relación emocional, cultural, histórica y fraternal que va mucho más allá de elementos identitarios o políticos. Transcienden esos elementos de proyectos políticos. Esto se manifestó durante los estragos del huracán Irma. A pesar del poco tiempo que lleva como embajador, ¿cómo percibe esas muestras de fraternidad y solidaridad entre nuestros pueblos? ¿Qué podemos hacer nosotros en lo social, en lo cultural y también en los institucional? Muchas veces nos encontramos en la práctica institucional pero uno piensa que las cuestiones de relaciones de confraternización y solidaridad son una cuestión lejana, cuando ciudades como Gijón tienen hermanamiento con la ciudad de La Habana. ¿Qué podemos hacer nosotros, desde los social y lo cultural para revertir el impacto del huracán Irma en el conjunto de la sociedad?

El huracán Irma tuvo un impacto muy negativo sobre Cuba, causó estragos y daños, tanto sobre personas como sobre instituciones. Un gran porcentaje de las instituciones culturales cubanas fueron afectadas, un gran número de viviendas y de personas, numerosas instalaciones educacionales, turísticas, de todo tipo. Nosotros no somos un país que acostumbramos a pedir, pero sí somos agradecidos a aquellos que voluntariamente nos quieren ayudar. Cuba, nosotros como país hemos destinado recursos muy grandes para la recuperación del país, y creo que estamos en un buen momento en la recuperación. Inclusive el gobierno está financiado el 50% de las construcción y reparaciones de viviendas de cubanos que han sido afectados. Sí hemos recibido asistencia, ayuda y solidaridad de muchos países del mundo, incluyendo España. Antes de venir a España tenía conocimiento del los gestos solidarios por parte de la España institucional pero también de la España solidaria, de la España amiga. Llevo poco tiempo en España y he tenido la oportunidad de recibir muestras amplias y grandes de solidaridad, de apoyo, de asistencia y sobre todo la pregunta “¿qué podemos hacer por ustedes?” Eso a mi me ha gratificado grandemente, he estado desde un domingo comiendo judías para recaudar fondos para resarcir los daños del huracán Irma por parte de personas comunes y corrientes que profesan una amistad con mi país, lo cual me hace sentir muy orgulloso. Personas que aún cuando pudieran tener determinadas diferencias por ideología, por política, por lo que sea, en el momento que es Cuba, de asistir a Cuba, todos se han unido. Eso personalmente, como cubano, pero además como representante del gobierno de Cuba, de alguna manera representante del pueblo cubano, me ha hecho sentir una gran satisfacción del nivel de relación que existe entre nuestros dos países y nuestros dos pueblos. Personas con problemas, con ingresos bajos que me han dicho “¿Qué podemos hacer por ustedes?” Pienso que con el simple hecho de brindarnos la solidaridad y la hermandad, eso nos da la suficiente energía para continuar. Y sobre todo porque Cuba profesa una filosofía, no de dar lo que no tiene, sino de compartir lo que tenemos. Recuerdo que nosotros estábamos en medio de la recuperación del huracán Irma y estábamos enviando brigadas médicas, linieros, a los países del Caribe, que también fueron afectados por el Irma, y mucho más duro que a nosotros, y lo estábamos haciendo. Mandando brigadas médicas a Nicaragua, donde la lluvia causaron sendas inundaciones. Es como que yo doy y tú me das, pero sobre todo es una muestra muy bella de lo que se llama solidaridad internacional, que no importa las diferencias políticas e ideológicas sino que simplemente estamos hablando de seres humanos que necesitan una ayuda, y tu me ayudas y yo te ayudo, y eso para mi ha sido un bello comienzo, un comienzo solidario, que ha calado en mi ser porque ha sido la primera imagen que he tenido de España. ¡Qué mejor imagen para comenzar una misión que sea la expresión de solidaridad de sus ciudadanos comunes hacia mi país! Para mi ha sido una experiencia genial. Por eso estoy comprometido en que tenemos que ampliar y profundizar las relaciones entre nuestros dos países, pero especialmente las relaciones entre nuestros pueblos, que realmente es lo que vale.


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