Loading...

#EF06 Empleo y precariedad en el siglo XXI

En el programa de mayo de Estación Finlandia hablamos del empleo precario a las puertas de 1º de mayo: de la juventud, de las mujeres y las personas mayores ¿qué es la precariedad en el siglo XXI y cuáles sus consecuencias? ¿Qué modelos alternativos existen?

En este programa contamos con Marian A. Artola, Responsable de Empleo de CC.OO Xixón, con Álvaro Granda, presidente del Conseyu de la Mocedá d´Asturies, con Faustino Sabio, coordinador de IU Xixón. Además, contamos con las intervenciones de Carmen Domínguez, Responsable de Ciencia y Universidad de Izquierda Unida, con Eddy Sánchez, Director de la Fundación de Investigaciones Marxistas, con Umbela Sánchez, trabajadora externalizada de la limpieza en el Ayto. de Xixón y con Kellys Union Asturies.

A muchas personas, les hubiera gustado pasar de largo… pero esta parada no es fantasma. Nuestros viajeros, insistieron y, por tanto, nuestra locomotora, paró. Era una de las estaciones malditas. La Estación Precariedad.

Nuestro tradicional conductor, Iñigo Urresti, anunció la parada y, sólo quiénes lo habían solicitado, decidieron bajar. Por un lado, Faustino Sabio, Coordinador Local de IU Xixón, Marián Artola, responsable de empleo de la Unión Comarcal de CCOO de Gijón y con Álvaro Granda, Presidente del Consejo de la juventud de Asturias.

Sin dilación, el conductor les quiso preguntar en relación a la situación que se vivía en esa zona. Lugar de precariedad laboral, con ínfimos salarios, malos horarios, cada vez peor conciliación laboral… Nada nuevo, basado en un falso empleo, falso autónomo, empleo basura… ¿Qué es, entonces, un trabajador precario en el siglo XXI?

Para Faustino Sabio, desgraciadamente, la situación no es nueva. “Seguimos encontrando la confrontación trabajo-capital, donde lo que antes llamábamos lucha obrera, hoy parece que va hacia la precariedad, donde muchos ciudadanos se abocan hacia condiciones más agudizadas en lo que a condiciones laborales se refiere, auspiciadas por las dos últimas reformas laborales”. Quiso hacer referencia a que las dos Españas que quieren hacer confrontar, es la basada en dos bloques donde, en un lado, hay una mayoría en situación precaria, sin contratos, con contratos por menos horas de las reales y que reconocen menos derechos laborales que antes, sean jóvenes o mayores de 50 años y la de una minoría que aumenta sus ganancias en base al a explotación de los primeros. “Con el mercado laboral actual diseñado por el capital, es poco más que imposible que una persona normal, joven o mayor, puedan tener condiciones de vida mínimas para vivir de manera racional. El secreto para revertir esto está en la unidad de las trabajadores”, añadió.

Álvaro Granda incidiría en la situación de la juventud, tanto en Asturias como en Gijón, donde la situación es preocupante, a la hora de encontrar un primer empleo y acceder al mercado laboral que “con las últimas reformas labores, es casi imposible de encontrar”. Afirmó que la aspiración de los jóvenes de entre 17 y 30 años es poco más de ser una generación perdida, donde a lo único que pueden aspirar es a empleos mal remunerados, muchas veces con menos derechos laborales, sin estar dados de altar en la seguridad social y que les impiden, entre otras cosas, poder emanciparse. “Los jóvenes tenemos que movilizarnos si queremos que eso cambie”, afirmó de manera rotunda.

Por su parte, Marián Artola aludiría a otros colectivos que podrían encontrarse en una situación similar. Afirmó que si nos basamos en la tesis de que la precariedades la proporcionalidad que hay entre el empleo estable y el temporal, ahora mismo, la tasa de precariedad está bastante equilibrada entre sector público y el privado. Si antes del 2008 el sector público tenía una situación bastante estable, en la actualidad ha venido reduciéndose. El problema es que, “ahora mismo, vayamos al sector que vayamos, público o privado, las condiciones son pésimas, con contratos cada vez más cortos, con una diferencia sustancial. Lo público está sujeto a un convenio cuando, en lo privado, cada vez más gente se sitúa fuera de ellos, como se ve a través de los minijobso el trabajo emocionalque venden a los jóvenes con el cuento de que vas a tener un trabajo con menos remuneración pero más flexible, porque así podrás unir trabajos entre sí, como también ocurre con los becarios, a través de un supuesto aprendizaje”, afirmó.

Expuestas estas bases, Urresti introduciría la variable de nuevos movimientos que se están organizando, desde distintos colectivos, para intentar atajar esto, como es el caso de las kellys, los repartidores falsos autónomos, etc. A raíz de estas situaciones, ¿Cuáles son las posibilidades de generar movilización y los cauces a través de los cueles pueden lograr sus objetivos?

En el caso de CCOO, Artola se referiría al proyecto Precarity War, puesto en marcha el año pasado por el sindicato, para que los propios trabajadores fuera informando de qué tipo de ocupaciones podían estar dentro de esas situaciones. Aludió a que, a través de anglicismos, muchos trabajos clásicos se parecían dotar de una realidad alternativa, como el caso de las kellys (camareras de piso) y que, en cierta manera, ocultan un halo de oscuridad laboral tras de sí y que son muy difíciles de identificar, sin llegar ya a casos como los de las ETTs, no como en el caso del empleo público.

Por su parte, otro de los colectivos de mayor precariedad sería en el que se engloban el ámbito de la universidad, los investigadores, los eternos becarios fijados a proyectos de investigación… la ciencia en general. Para Granda, estas figuras como el becario sin remunerar o las prácticas formativas, deben de desaparecer porque “son una forma de explotación más, que sufren especialmente los jóvenes y que, entre otras medidas, con la desaparición de las horas extra, que no son más que concentración de horas en un conjunto de trabajadores, podrían generar empleo de mayor calidad para más trabajadores”.

Para Sabio el problema es que tras 10 años de crisis, donde los indicadores macroeconómicos parecen haber mejorado, no tienen una traslación directa sobre la microeconomía. “El ejemplo claro es el de un modelo de gobierno donde se palía la crisis de amigos, rescatando autopistas y no corrigiendo la situación de las pensiones o la situación de desamparo en la que se encuentran muchos hombres y mujeres jóvenes” afirmó. Reconoció la necesidad de rebelarse ante estas situaciones, de lo que, en los últimos tiempos, parece haber cada vez más muestras donde, cada vez más jóvenes comprenden la pérdida de derechos ante la que se sitúan y en donde, otros, se reconocen en luchas pasadas en donde, parece ser, van a tener que volver a combatir, como es el caso de los pensionistas. “El caldo de cultivo está fraguándose. El paso de lo individual a lo colectivo pasa por la organización, a través de los sindicatos de clase junto con otras nuevas fórmulas. El resultado es el mismo, debemos unirnos para que las reivindicaciones lleguen a los gobiernos y eso solo llega tomando las calles”, afirmó con un llamamiento a la movilización colectiva.

Tras los testimonios de distintos colectivos inmersos en graves situaciones de precariedad, fiel reflejo de más del 90% de los nuevos contratos, nuestro conductor preguntaría sobre el modelo que estamos construyendo y a lo que puede abocar en un futuro no muy lejano.

Comenzando por el colectivo juvenil, Álvaro Granda incidiría en los datos relativos a la emancipación. “Según los datos del Observatorio de emancipación del Consejo de la Juventud de España en 2017, para un joven asturiano es prácticamente imposible acceder a una vivienda ya que debe destinar más del 52% de sus ingresos al pago de la vivienda”, algo a lo que habría que sumar la situación de un merado laboral sin recursos y sin salida, más allá de sueldos irrisorios, contratos sin cotización o la emigración y que solo puede cambiarse con una reforma del modelo de mercado laboral y con políticas sostenibles para la juventud.

Para la representante de CCOO, para transformar esta situación, todas y todos debemos luchar juntos y exigir a los gobiernos que no permitan esta situación. Expuso que los cauces son varios, también a través de la concertación, como hace la Unión Comarcal de CCOO en Gijón con el Ayuntamiento, incidiendo realmente para que Gijón pueda salir del círculo vicioso de la temporalidad y la precariedad, “un círculo vicioso que no permite tener pensiones dignas en la actualidad ni garantiza las futuras”. Quiso evidenciar la falta de responsabilidad social por parte de los empresarios y la pasividad de los gobiernos a todos los niveles, desde el local al nacional a la hora de refrenar esta situación ya que “basándonos en las líneas de concertación, hay dinero para repartir, pero su reparto no se adecúa a las necesidades reales de los trabajadores, que son la base para generar un sistema solidario; a través de contratos a jornada completa, no de contrato único como plantea Ciudadanos, salarios justos, etc.”. Por su otro lado, recordó que Gijón es, a día de hoy, la comarca que más desempleados tiene, donde el Ayuntamiento es uno de los mayores generadores de empleo. “Una de las soluciones para acabar con la precariedad es a través del control de las condiciones laborales a través de la contratación de inspectores de trabajo, que vigilen los tipos de contratos y las condiciones a las que se aboca al trabajador, sobre todo, en el ámbito privado.

Para el Coordinador de IU Xixón, uno de los mayores problemas es que el sistema ha planteado un guión para una película basado en el miedo y la contratación precaria. Miedo a que no haya liquidez para pensiones – algo rotundamente falso, basado única y exclusivamente en factores ideológicos y acción política - o la aparición de nuevos tipos de modelo de contratos y las dificultades de los pequeños autónomos para poder sacar sus negocios adelante. “Hacen creer a la gente que debe conformarse con lo poco que tiene y generan que, incluso dentro de nuestra misma clase, discutamos sobre quién tiene peor situación laboral”. Asimismo, reivindicaría el factor combativo del 1º de Mayo, un día que no es festivo, sino un día de lucha para clase obrera para concienciarse de que la única salida a este conflicto se gana de manera unitaria.

Para finalizar, se planteó a los pasajeros que expusieran sus propuestas para revertir esta situación. Desde CCOO y el mundo sindical, se recalcaría la labor de combate y freno frente al abuso empresarial para que situaciones como las sobrevenidas con el boom del ladrillo, no vuelvan a darse. Para eso, insistiría nuevamente en la unidad de acción de los trabajadores, a quiénes hay que facilitar el acceso al trabajo digno, especialmente a las mujeres, acabando con la brecha salarial, así como presionando al empresario para que cumpla con las normas jurídicas establecidas.

Para el representante del Consejo de la Juventud de Asturias, una de las claves es acabar con los mitos del modelo económico neoliberal, como muchos relacionados con los emprendedores, el peligroso discurso en el ámbito educativo sobre el “estudiar lo que el mercado demanda” o el del estudio universitario como mecanismo para el “ascenso social” que ahora muta hacia la vertiente de la Formación Profesional. En ambos casos, además, se tiende a la privatización. “Debemos ser claros. Hay que defender el modelo público educativo en todos los niveles y en la Universidad y la FP también, garantizando calidad y sin recortes”, apostilló. Desde el plano laboral, insistiría, como Sabio y Artola, en la necesidad de luchar y reivindicar condiciones laborales dignas, a través de las distintas movilizaciones, sin olvidar la necesidad de exigir una mejor coordinación entre las administraciones públicas a todos los niveles en materia de empleo.

Finalmente, desde el plano específicamente político, Sabio incidió que el compromiso y el trabajo político es de todas y todos, haciendo especial hincapié en el plano femenino, que sufren la precariedad de dos maneras, primero por ser mujeres y segunda por la propia realidad del mercado laboral. Así, quiso hacer un llamamiento a la mayor implicación de las mujeres en la lucha cotidiana, a través del marco político sindical, augurando que, los próximos meses de verano y otoño, prevén grandes movilizaciones ya que, la sociedad gijonesa, asturiana y española, han dicho basta.

Tras este debate, nuestros pasajeros vuelven a nuestra locomotora, no sin antes dejar claro que, tarde o temprano, entre todas y todos, lograrán transformar esa lúgubre estación en una prospera, equitativa y justa.


informacion@estacionFinlandia.com