Loading...

#EF00 | Territorio y políticas de empleo

Sobre propuestas de empleo, el moderador lanzó el tema instando a los ponentes a que ofreciesen propuestas claras y concisas que, tanto a nivel municipal como a nivel autonómico, pudiesen favorecer el incremento del empleo en Gijón.

  • Emilia Vázquez: “Un ayuntamiento que acaba el año con 55 millones de ahorro es inaudito”
  • Rubén Medina: “Una de las condiciones que se pusieron a España para el rescate bancario fue la reducción de 500.000 empleados públicos.”
  • Cosme García “Las áreas económicas no encajan con las estructuras administrativas que tenemos ni en España ni en Europa.”

Sobre propuestas de empleo, el moderador lanzó el tema instando a los ponentes a que ofreciesen propuestas claras y concisas que, tanto a nivel municipal como a nivel autonómico, pudiesen favorecer el incremento del empleo en Gijón.

Por alusiones, al enfocar el tema en propuestas políticas concretas, respondería Emilia Vázquez, argumentando que para generar políticas de empleo, no basta con decirlo, sino generar un modelo de país que un Ayuntamiento, por sí solo, no puede generar. Aludía pues, a que tal acción debía ejecutarse de manera estatal, más planificada, donde la labor de las Comunidades Autónomas podía ser mayor y, de esta manera, repercutir en gran medida a nivel municipal.

A pesar de estos déficits generales, si reconoció que, en Gijón, ya desde el periodo de transición y las primeras elecciones, gracias a la labor de Izquierda Unida, que fue participe en alguno de los gobiernos de la ciudad o desde la oposición, Gijón ha tenido fuertes bases para dotar de mejores condiciones de vida a sus habitantes, con respecto a otras poblaciones. Quiso matizar también que, aunque en materia de empleo los ayuntamientos no tienen excesiva capacidad de acción, si que a través del gasto integro de sus partidas presupuestarias, es decir, de la inversión transparente de sus cuentas y no del ahorro de cantidades ingentes cuando existen grandes déficits que cubrir, pueden materializarse estructuras y espacios para la mejora objetiva de la calidad de vida de los habitantes del municipio. “Hay que dar ejemplo. Dar ejemplo significa mantener el empleo público y sus condiciones, no abaratar. Es verdad que el Estado impone algunos criterios, por ejemplo la tasa de reposición. Bien, aun así el Ayuntamiento ha de utilizar sus competencias al máximo para no “malbaratar”.

Proseguiría dando más opciones, como la de “no tirar los precios” en lo que a contratos por obra y servicio ser refiere. “Para mantener bibliotecas fines de semana, el contrato es 6€ hora. ¿Cuánto le dan a cada trabajador? A eso lo llamo malbaratar, usura. Otro ejemplo que daría la exdiputada sería el de hacer frente a empleo temporal y las bolsas de empleo que en las que, por lo general, quedan en lista opositores. Aludía Vázquez a la cada vez más usual práctica de la externalización o subcontratación, que genera la merma en las condiciones laborales de los trabajadores y que, en este caso, si puede ser controlado desde el Ayuntamiento.

Hilando con el tema de los planes de empleo, desde una perspectiva sindical, proseguiría Medina, quién quiso recalcar que desde los Ayuntamientos hay dos políticas concretas que si se podían llevar a cabo. Por un lado, contrataciones directas y, por otro, fomentar las ayudas a la contratación a las empresas de la localidad. “Estas dos tareas llevan operativas en el Ayuntamiento de Gijón desde hacer muchos años, con financiación de fondos europeos y otros propios.”

Con ello, el sindicalista quiso dejar claro que los servicios directos prestados por el Ayuntamiento, que recaen en las contrataciones directas, también están acotadas por la legislación estatal, sobre todo con el concepto de “tasa de reposición”, instaurado en 2010 y que entronca con una de las condiciones del rescate bancario que se dio en España y que implica el recorte de más de 500.000 empleos públicos hasta 2018. “En 2014, según datos del Instituto Nacional de Estadística, ya se habían reducido 450.000.” Esto, ha tenido también su traslación en el Ayuntamiento de Gijón, quien ha visto reducida su capacidad y calidad para prestar algunos servicios, tendiendo a favorecer la externalización y, por tanto, a la privatización de estos servicios. “Estos recortes pueden tener su traslación al ámbito de la seguridad ciudadana, donde, por ejemplo, la plantilla del Servicio de Extinción de Incendios ha visto rebajada su plantilla de 90 a 75 efectivos, lo que tiene consecuencias directas en la prestación del servicio”, apostilló.

En la misma línea argumentaría Cosme su intervención. “El problema de Gijón es el mismo que en el de otros de toda España, Europa y América. Se ha creado una guerra para competir entre ciudades, unido a que las áreas económicas no encajan con las estructuras económicas que tenemos ni en España ni en Europa”.

Interesante fue la introducción de la variable de los transportes, comunicaciones y migraciones, fluctuaciones poblacionales y de materias cada vez más rápidas sobre las que, Ayuntamientos de ciudades como Gijón, tienen poca capacidad de seguir la estela de otros competidores mayores. Para la superación de estos hándicaps, Cosme reafirmó la importancia creciente de las zonas metropolitanas, bajo la premisa de que la unión de los ayuntamientos y la generación de una mayor masa crítica, dotará de mayor importancia y competitividad a estas áreas, algo que muchos dicen llamar globalización localista.

“La clave es la cooperación, no la competición” interpeló Emilia Vázquez, quien, compartiendo las aportaciones previas, quiso recalcar que el beneficio común está en base a la cooperación entre ayuntamientos, ya fuese en base a la especialización o la coordinación de unos y otros, creando una sinergia positiva que dé cabida a la creación de empleo de futuro. Este tema, hizo sacar a colación la aparición de conceptos como “emprendedor” o “autoempleo”, vocablos en ciernes y cada vez más aceptados, no solo en su uso diario, sino también en su implantación académica con la aparición de asignaturas en secundaria y la universidad, que no es más que la generación de empleo con precarias condiciones.

Retomando el tema de las áreas metropolitanas y el efecto globalizador, Medina recalcó que, en Asturias, al igual que ha pasado en Grecia en los últimos años, existían un gran número de mancomunidades y consorcios, que, desde el rescate bancario en España, en Asturias se han reducido solo a tres, con la consiguiente merma de representatividad y trabajo a nivel local, sobre todo en poblaciones que no superan los 10.000 habitantes que, según la región en la que nos encontremos, son muchas, dado el reparto demográfico español. “La propuesta que se hizo a principios de los años 90 en la zona Eo-Oscos, generó gran dinamización en una zona del occidente que estaba muy alejada de todo. Esa iniciativa es uno de los ejemplos en los que debería mirarse la administración regional y que puede dotar de mayor iniciativa en el plano económico a la iniciativa en desarrollo del área metropolitana”, sentenció.


informacion@estacionFinlandia.com